Vive y deja vivir

nictecillareflexiona

No es mi intención dar lecciones de vida, sino intentar ser un poquito mejor cada día. Soy la primera que he opinado, cuestionado, criticado o juzgado las acciones de los demás, pero cada vez lo evito más y lo percibo como una actitud a rebajar. Quizás sea por que, por primera vez en mi vida, he descubierto lo que es la verdadera libertad. Libertad de mostrarme como soy, sin miedo al qué dirán. Eliminar por fin esa necesidad de quedar bien, de aparentar lo que no soy, de forzarme a hacer cosas que no me apetecían. Esa libertad de estar donde quiero estar. Esa libertad de ser yo, con mis imperfecciones, con mis rarezas, con mis tensiones, con mis inseguridades, con mis manías, con mis taras, con mis locuras, con mis tonterías. ¿Hay mejor sensación que la de poder ser TÚ? Lo dudo. Por eso, porque ahora sé lo que cuesta liberarse, cada vez opino, cuestiono, juzgo y critico menos. Porque comprendo que detrás de cada persona hay unas circunstancias diferentes. Que quizás muchas de ellas no sientan tener el valor de mostrarse tal y como son y necesiten tapar todas esas imperfecciones, rarezas, tensiones, inseguridades, manías, locuras y tonterías con una fachada bien distinta. Que quizás muchas dicen una cosa y callan otras tantas. Que quizás muchas pasan un duelo interior difícil, donde no encuentran la salida y otras se han habituado tanto tiempo a mostrar lo que no son, que cada vez les cuesta más salir a su verdadera vida. Si en algo me ha ayudado la ansiedad es a sentirme más humana. A vivir y dejar vivir como me gustaría que hicieran conmigo.

 

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