Minimalismo: Simplificando mi vida (parte 2)

Ya hace demasiado tiempo que os hablé de mis primeros pasitos con el minimalismo, os lo contaba en este post. 

La verdad que esperaba que pasara menos para contaros más, pero al final ha surgido así. Pero bueno, incluso mejor, porque de esta forma lo he podido experimentar prolongadamente y podré contaros el doble de cosas ahora. Todo pasa por algo :).

En el post de hoy acerca del minimalismo, o como a mí me gusta definirlo “una forma de vivir más con menos”, os voy a contar como voy progresando, qué cosas he incluido, de cuales he prescindido, algunos truquis… ¿os quedáis para leerlo?.

Antes de empezar quisiera remarcar algo:  Me alegro de que este movimiento esté de moda, igual que estuvo de moda la “vida sana” y lo sigue estando. Siempre me gustará más que esté de moda cuidarse que cualquier otro hábito nocivo. Sin embargo, creo que como cualquier forma de vida o de nuevo hábito, hay que intentar no volverse loco y TOMARLO CON CALMA.  Todo conlleva un proceso PERSONAL, que es único. El ritmo de cada persona no se puede comparar con la de otra. A la hora de introducir cambios, hay que ir poco a poco. Al menos es la mejor forma que yo encuentro de hacer las cosas. Cuando he hecho las cosas con prisas o fijándome en otros, siempre me han salido mal o no he adquirido el hábito.

MINIMALISMO CON LA ROPA

La ropa, los complementos, los zapatos, todas esas cosas que yo solía acumular para después ponerme SIEMPRE lo mismo. En este ámbito, me estoy refiriendo a personas como yo que no se dediquen a la moda o similares y que se consideren prácticas. Yo soy una de ellas. Trabajo semanalmente en una oficina y me considero una persona práctica. He descubierto que tener demasiado termina por agobiarme.

Sin embargo, hasta hace un año, lo solía acumular casi todo. Me solía apegar de muchas de estas cosas, aunque ni me las pusiera.

En este tema, el primero de los trucos que empecé a aplicar fue el de mi amiga Andrea (@lady_compostela), si me compro algo, dono otra cosa: “lo que entra por lo que sale”. A veces incluso aprovecho esta oportunidad para donar varias cosas a la vez, aprovecho ese “arranque de desapego” : ¡AHORA O NUNCAAAAAA!

Otra de las cosas que MAS me sirven para no acumular, es tener las cosas ordenadas y lo más a la vista posible. Aunque estén guardadas, pero que de un vistazo pueda verlo todo. Andar rebuscando lo único que consigue en mí es que, efectivamente, me ponga siempre las tres mismas cosas o que siempre piense el típico: “SI ES QUE NO TENGO NADA”.

Si tengo todo a la vista, puedo valorar mucho más lo que tengo, hacer conjuntos más rápido y no despreciar tan a la ligera. También detecto de esta forma más rápidamente qué no me pongo desde hace tiempo, próximo candidato a abandonar mis armarios/cajones jejeje.

Empecé a ordenar mis cajones de esta forma, con las cosas dobladas hacia arriba para verlas mejor. 

Estos son mis cajones de ropa de deporte y de pantalones/camisetas “más casual”.

 

Para tenerlo todo más a la vista también me hice con estos dos “burros” de Amazon y estas cajitas de Leroy Merlin.

En el burro de la derecha tengo cosillas que me suelo poner más y las voy variando, y en el burro de la izquierda, mi truqui para utilizar más cosas de mi armario.

PREPARME VARIAS OPCIONES de conjuntos el Domingo, que tendré disponibles para toda la semana.

No son conjuntos obligatorios ni estáticos para cada día, simplemente ideas para la semana. Ya lo llevo haciendo varias semanas y siempre me pongo lo que me preparo el Domingo, lo que me ahorra mucho tiempo y quebraderos de cabeza. Además me permite ver que realmente tengo muchas cosas que ponerme y muchas formas de combinar las prendas que YA TENGO.

 

En las cajitas tengo pantalones/faldas, jerseys finos, pañuelos y fulares y en una caja más grandota, jerseys más gorditos. También los intento ordenar de la forma más visible posible.

PRODUCTOS DE COSMÉTICA/HIGIENE

En otro de los ámbitos que he empezado a minimizar lo que tengo, es en este.

Hace tiempo me di cuenta que si no adquiría una rutina prolongada para rostro y cuerpo, jamás podría notar los efectos del producto. Si algo me va bien, una vez que lo he descubierto, y lo suyo me ha costado, ¿para qué cambiar al par de meses?.

Antes, en mi agonía por probar cosas nuevas, tendía a acumular mil y un productos iguales.

En lo único que suelo variar es el gel de ducha, que aún no he dado con el que me guste y sea asequible/fácil de renovar/más natural para la piel.

A la izquierda podéis ver todo lo que tengo para cuidados del rostro y higiene diarias: Limpiador, hidratante, crema con SPF50, sérum facial, hidratante para contorno de ojos, mascarilla y árbol de té para granitos. También mi perfume y mi desodorante.

A la derecha podéis ver todo lo que tengo para cuidados del cuerpo: Gel íntimo, mi único champú que mantengo desde hace casi dos años, acondicionador natural que utilizo cómo mascarilla para medios y puntas, ya que hidrata mucho y el gel que utilizo ahora. En la foto faltaría el aceite de almendras, que es con lo único que me hidrato todo el cuerpo. 

En este tema de hidratación corporal, tengo aún algunos body-milks por gastar. No suelo utilizarlos mucho, quizás para masajes o hidratar puntualmente.

Voy a buscar algún lugar donde se puedan donar este tipo de productos.

Respecto a maquillaje, no soy una chica que se maquille mucho. Entre semana me maquillo con una BB CREAM casera: mezclo la crema SPF50 con base de maquillaje ligera, polvos que fijen, colorete, un pelín de antiojeras y rimmel y un poquito de brilli-brilli de polvos matificadores. Los findes no me suelo echar la base, solo la protección SPF50, colorete y algo de antiojeras.

A veces me pongo algún labial, me gustan mucho, pero tengo no llega a 8 que son los que utilizo, y ya está. Tengo dos paletas de sombras, que utilizo un par de veces al año, un par del lápices de ojos, un eye liner y una base más cubriente para eventos (bodas y eso 🙂 ).

Lo que a mí me funciona es meterlo todo en cestitas como estas, para tenerlo todo más accesible.

Estas son de MUY MUCHO de hace varios años. Os dejo unas parecidas aquí. En esta cajita tengo todo el maquillaje diario y en otra igual, las paletas, lápices/brochas de ojos y labiales, que utilizo menos.

RESUMEN FINAL

* VIVIR MÁS CON MENOS es un proceso lento, sobre todo en esta sociedad tan materialista. Para mí es un proceso que va MUY unido a mi crecimiento personal. Cuánto más me conozco y más invierto en mi bienestar interior, más me doy cuenta que cada vez necesito menos cosas para vivir mejor.

* ESTÁ BIEN COMPRAR, no se trata de demonizar las compras, pero a mí me está sirviendo mucho detectar el motivo de la compra, si es para “calmar” algo interior o es de verdad “por necesidad”. A veces compramos de forma impulsiva, de subidón, para no pensar o para evadirnos. Quizás si resolvemos todo eso de lo que queremos escapar, necesitemos comprar menos.

* AVANZA POCO A POCO, he llegado a ver videos por Youtube de gente en este proceso pero para mi gusto, MUY EXTREMISTAS. Entiendo que tendrán un recorrido pero tampoco lo mencionan. El recorrido, el proceso, es lo MAS IMPORTANTE. Es como se aprende y se afianza todo. Esto no es ninguna carrera, no es una competición. Es encontrar la forma de vivir más a gusto respetando nuestro ritmo.

y lo más importante…

¡INVIERTE EN EXPERIENCIAS! 

 

Y hasta aquí esta segunda parte del post.

¡Espero que os guste!

Un abrazo.

¡Gracias por leer!

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2 comments

  1. Me ha encantado leer tu experiencia Sofi ❤️ Me veo tan afín a ti y a tus progresos. Me ha gustado muchísimo la idea de los burros y ‘planear’ los looks de la semana! En cuanto me mude haré algo asi. Un besazo!

    1. Ay! cuánto me alegro Esme!!!!!!! yo tb me identifico mucho contigo y tu forma de vivir/pensar !! me transmites mucha paz!!! un abrazote bonica

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