Mi compra slow

Cada vez tendemos más a lo rápido. Nos estamos convirtiendo en una sociedad donde la inmediatez está a la orden del día. Todo cuánto más rápido mejor, y por supuesto, también exigimos calidad. Quizás lo que no entendemos es que hay cosas tan vitales y tan importantes cómo la alimentación, que no se pueden acelerar.

No se puede pretender cultivar un tomate en la mitad de tiempo y que este tenga el mismo sabor. No se puede pretender comer platos que se preparen en 1 minuto en el micro pero duren meses, y que encima estos tengan una calidad nutricional excelente.

Hay cosas que son incompatibles, y creo que la excesiva rapidez en la buena alimentación es una de ellas.

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Muchas personas lo llaman “ser práctico”, pero yo creo que simplemente sitúan la alimentación en su escala de prioridades por debajo del resto, o no tienen suficiente información de cómo poder alimentarse mejor. Por supuesto todos somos libres de clasificar nuestras prioridades como mejor creamos, y todos tenemos unas circunstancias particulares, pero soy de las que opinan que si sabes algo, mejor intentar prevenir, en la medida de lo posible.

Por ejemplo:

Si sé que el tabaco produce cáncer, no voy a fumar o voy a intentar evitarlo.

Si sé que la alimentación es el pilar de la salud, voy a intentar priorizar el alimentarme bien siempre la mayor parte del tiempo.

A lo mejor os parece demasiado radical, pero yo lo considero como una forma de valorar la vida que se me ha regalado. La valoro mucho y respeto mi cuerpo, cada vez más.

No soy profesional de la nutrición pero creo que para alimentarse bien, es básico disponer de buenos productos. Por eso por lo que priorizo comprar en el mercado o pequeñas tiendas de barrio antes que en grandes Supermercados o superficies.  También porque no me supone ningún esfuerzo y me encanta hacerlo. Disfruto haciéndolo. Para mí no supone esfuerzo alguno comprar productos en un Mercado de Abastos o pequeñas tiendas de barrio, donde también compran las personas mayores, esas que tantos años viven 🙂 y dónde todo es tan personalizado, cercano y tranquilo. Dónde personas que se levantan antes que el sol llevan su propio negocio pa’ lante y valoran tanto su producto que así te lo transmiten, con la mejor de sus sonrisas. Dónde te aconsejan lo mejor para cocinarlo, dónde puedes elegir de primera mano lo que comes.

Creo que aún estamos a tiempo de poder recuperar estas costumbres y olvidarnos un poquito de tantas cosas envasadas, pre-cocinadas y llenas de conservantes.

Aún podemos volver a lo casero, natural y equilibrado, donde se respeta el ritmo de lo que cocinamos y después comemos.

Muchos ya sabéis que mi frutería y verdulería habitual es Entre Col y Col. Llevo haciendo mi compra de fruta y verdura cada Sábado desde hace más de un año que les conocí. Antes ya compraba en otros Mercados, en diferentes puestos, pero fue mudarme a vivir a Malasaña y tenerlos tan cerquita, que ya no pude separarme de ellos.

Hago mi compra allí cada Sábado y me alegro tanto de que una familia de emprendedores haya conseguido crear un lugar tan especial, del que podemos disfrutar cada vez que les visitamos, que no tengo más que palabras de agradecimiento para ellos. Empezaron siendo un puesto pequeñito donde te quedabas atónito ante tal cantidad de colores y olores que lo envolvían. Hace tres semanas que se han embarcado en un nuevo proyecto, un Comedor contiguo donde el chef Luca Gatti nos sorprende con creaciones veganas que no dejan indiferente.

Además de los zumos naturales que ya hacían, se han sumado a este comedor platos tan variados y ricos como los que probamos el Sábado. Todos veganos y llenos de verduras y sabores exóticos, con toques asiáticos, latinos … ¡me chiflan!

En las fotos podéis ver (y salivar) con un guiso de frijolitos con lemongrass, coliflor gratinada de frutos secos con base de cremita de calabacín, falafel con crema de yogur, hamburguesa completa de lentejas y mis preferidos de ese día: arroz salvaje y arroz basmati con plátano macho, mazorquitas y cebolla roja, todo cocinado al vacío con toques de coco y hummus de brocoli y aguacate con crudités variados de zanahoria.

De postre una papaya deliciosa con fresas y un poco de yogur.

Además tienen un precio estupendo. Un menú de 10€ que incluye varios platos para degustar un poquito de cada. Según el día van cambiando.

Si aún no les conocéis, os invito a pasad y visitarles. ¡Ah! También entregan fruta y verdura a domicilio. Tenéis toda la info en su web. 

ENTRE COL Y COL MADRID 

Mercado Barceló puesto 312

  Calle Barceló 6,
Madrid, 28004, (Madrid)

 606 354 900

 

¡Gracias por leer!

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3 comments

  1. Coincido contigo, la rápidez y cocina es un computo incompatible con la vida sana, a no ser que nos vayamos a un sncak compuesto por un manzana y algo de queso fresco.

    1. Hola bonica!!! totalmente, cuanto más lento y con mas cariño… mejor!!!! a no ser que como dices, se trate de un snack 🙂 espero que te gustara el post!!!! un abrazote!!!!

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