Ansiedad: 2 años después

Hola bonic@s.

Hace ya un añito desde que os contaba mis últimas reflexiones y situación acerca de mi batalla contra la ansiedad. Lo hacía en este post, y por si aún no conocéis mi historia y estáis interesad@s en el tema, podéis leerla al completo en esta serie de posts.  Como ya sabréis, es una historia personal y simplemente comparto mi experiencia. Yo misma he releído mi propia historia muchas veces, ya que nadie mejor que uno mismo para inspirarse y reconfortarse.

Después de tanto tiempo os voy a contar en qué punto me encuentro y cómo lo llevo. Durante todo el proceso a mí me ha servido mucho leer otras historias. Me he sentido muy reflejada y apoyada y me aliviaba saber que no estaba “sola”. Much@s me habéis comentado esto mismo, que cuando os lo cuento, os ayudo en cierto modo. Por eso y porque esto es una carrera de fondo en la que debo seguir con fuerza en el camino, sigo contando mi historia.

GRACIAS a todas aquellas personas que me habéis escrito por Instagram, mails o comentarios aquí.

MIL MIL GRACIAS, de corazón. No sabéis todo lo que lo valoro y os aprecio, os siento super cerquita.

– En qué punto estoy –

En el último post que escribí, la parte 5, os contaba que acudo a terapia desde que comencé con la ansiedad, pero que no fue un paso fácil y tampoco di con un especialista que cuadrara conmigo a la primera. Creo que es básico que no os rindáis, que persistáis. Yo quizás esté acostumbrada a no conseguir las cosas a la primera y soy muy insistente, pero fue muy duro pasar por consultas de médicos de cabecera que no me tomaban en serio y tampoco querían derivarme a un psiquiatra/especialista. También lo fue remover todos los síntomas físicos (que no son pocos) que provoca la ansiedad en las primeras sesiones con una primera psicóloga, cosa que a mi particularmente me daba AÚN MAS ANSIEDAD y no me ayudó nada.

Llevo yendo a terapia desde Octubre de 2015 y la progresión ha sido fabulosa. Ha sido y es un camino largo, pero si das con la persona que sabe sacar lo mejor de ti y ayudarte a trabajar internamente, creo que es la mejor inversión que puedes hacer. Actualmente sigo en terapia (Gestalt) pero algo más espaciada y no recuerdo la última vez que tratamos la ansiedad específicamente. De hecho, creo que pocas veces lo hemos hecho. Tratamos mi forma de ser en conjunto, mis exigencias, mi alta sensibilidad, como me relaciono, mis miedos, mis dificultades….etc pero siempre con una base de RESPETO hacia mi misma y ritmo.

Muchas veces intento acelerarme, me desespero, pero mi psicóloga me reconduce y me abre los ojos. Es lo más maravilloso que me ha pasado, conocerla.

Cuando empecé a tener ansiedad, tenía miedo a mis propios síntomas, miedo a que me pasara algo, miedo a estar fuera de control, miedo a “montar una escena”. Con todo el trabajo de estos años, ahora soy capaz de tener los síntomas y hablarme a mi misma, tranquilizarme y no alterarme apenas. Soy capaz de ayudarme como nunca lo había hecho y dejar los miedos en segundo plano.

Porque sí, sigo teniendo ansiedad.

Cuando empecé con esto recuerdo buscar en Google “ansiedad” y todo lo que aparecía era del tipo “cómo superar la ansiedad”o “cómo acabar con la ansiedad”. Yo no sé deciros si la ansiedad se va a marchar alguna vez de mi vida, o de las vuestras, pero yo ya no me hago esta pregunta y creo que es algo erróneo dar esta esperanza.

Yo he hecho un trabajo interior muy duro y ya no siento la desesperación que sentía porque se fuera. SE lo que es, SE lo que provoca en mí y SE que no me domina. Lo he aceptado y trabajo en ello para gestionarlo de la mejor forma.

Aunque tenga días que me sienta algo más vulnerable, pero como me dijo hoy una chica por Instagram, “no dejo que el bicho engorde”, no le doy de comer. 

Creo que he aceptado que quizás sea parte de mí y de ser PAS: persona altamente sensible (tengo pendiente un post sobre esto pero mientras os dejo una publicación que hice en Instagram al respecto aquí). Una persona PAS se sobreestimula más rápidamente con los olores, sonidos, imagenes, pensamientos….etc y esa sobreestimulación puede provocar, entre otras cosas, ansiedad.

– Qué hago cuando aparece –

En este post os hablaba de cosas que suelo hacer cuando estoy algo decaída. Además de eso, por si os ayudara, os voy a contar dos más que me ayudan, no solo cuando tengo ansiedad, si no cuando necesito reconfortarme por algún motivo: un mal día, hormonas alteradas, cansancio…etc.

Mimar a tu mascota (Simba)

Si me seguís por Instagram, veréis lo follonera que soy con mi cachorrete precioso, Simba. ¿Sabíais que acariciar un animal tiene efectos relajantes?. Es impresionante, la verdad. Yo lo acaricio muchísimo ya de normal, pero cuando estoy así… le secuestro entre mis brazos jejeje.

Mimarte mucho a ti (exfoliante natural)

Estas últimas semanas estoy con más ansiedad de lo normal debido a la búsqueda de piso en Madrid, que es una locura. Me cuesta tomármelo con calma y está siendo todo un aprendizaje para mí. Esta es la segunda vez que me hago un exfoliante natural con los potingues naturales que tengo por casa, y aprovechando mi “modo MINIMALISMO” ,del que os empecé a hablar en este post y continuaré, estoy dándoles el uso que no les daba.

Os hablo de aceite de argán, de aguacate, de almendras, de coco… etc. Básicamente aceites que tengo y acumulé, en vez de comprarme uno a uno (lo que ahora hago). He decidido darles uso y quizás vaya compartiendo más ideas de exfoliantes si veo que quedan guay.

El momento ducha/baño para mí se ha convertido en mi momento, y es lo que más me apetece cuando estoy con ansiedad. Si a eso le añado unos cuidados que me hagan sentir mejor, ya es perfecto.

Exfoliante natural de café y panela

-6 cucharadas de café molido

-1 cucharada de aceite de coco líquido

-1 cucharada de aceite de aguacate

-1 cucharada de panela

-1 cucharada de miel

Lo mezclas todo bien con la cuchara y lo expandes por la piel seca o un pelin húmeda. Desde la ingle hacia los pies y desde los hombros hacia abajo. Si os atrevéis con la cara, yo la humedecí primero con un poco de agua y froté bien en frente, nariz y barbilla. Si no tenéis todos estos aceites (cosa que es normal porque yo me pasé de consumista) podéis utilizar únicamente el que tengáis. Os recomiendo el de almendras, lo venden en farmacias y es el más barato. Buscad el bote grande. Yo es el aceite que más uso le doy, ya que no me gustan las hidratantes y este se absorbe genial, además de hidratar mogollón. La panela se puede sustituir por azúcar común.

El café es antioxidante y he leído que activa la circulación. Yo la verdad que me he exfoliado con esta mezcla dos veces y se queda una sensación muy buena en la piel. Además, el olor a café me CHIFLA.

Cuidado con los resbalones y con las manchas; echad mucha agua a la ducha/bañera y si podéis, limpiarla después con algún producto. El café pigmenta mucho.

Espero que os guste el post y tanto si queréis contarme vuestra historia como compartir algún truco que vosotros utilicéis para reconfortaros, me encantará leeros :).

Un abrazo GIGANTE.

 

 

 

¡Gracias por leer!

¡COMPARTIR ES VIVIR!

También te puede interesar ...

2 comments

    1. jajaja 🙂 bonica tú!!!! la verdad que quedaron chulis, sí!! les puse mucha exposición para que quedaran así de blanquitas!!!! prueba el exfoliante y me cuentas :DDD

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *