Mi historia – Parte 5

SI, VOY A TERAPIA.

Y es lo mejor que he podido hacer en la vida.

¿Porqué narices están TAN mal visto por esta sociedad?

¿Porqué no dejas de avergonzarte de ello?

Respeto que si no quieres contarlo con todo lujo de detalles, no lo hagas. No todo el mundo puede ser tan abierto … pero desde aquí te digo, sí, a TI, que vas a terapia cada cierto tiempo, o quizás a talleres de crecimiento personal, meditación, relajación, respiración, reiki, expresión corporal … etc, que tienes dificultades y las enfrentas. TU que no te rindes, tú que luchas. ERES MUY VALIENTE, y es lo mejor que puedes estar haciendo.

Invertir en SALUD siempre será la mejor inversión de tu vida.

Y es que no sólo existe la salud física, también existe la salud mental, esa GRAN olvidada.

Tener dificultad para gestionar emociones es lo más normal, en ningún sitio nos enseñan a hacerlo. En el colegio damos muchas Matemáticas, Lengua,  Historia o Conocimiento del Medio, pero… ¿y nuestras emociones? ¿nuestras inseguridades? ¿nuestros miedos? ¿Quién se encarga de enseñarnos a gestionarlos o entenderlos?.

¿Porqué contar tus sentimientos está catalogado cómo debilidad?

Quizás hayas tenido unos padres sensibilizados con esto, pero en muchos casos ellos tampoco llegan a todo, no pueden entrar en tu cabeza y tampoco saben cómo gestionar lo que estás pensando o sintiendo.

No estoy diciendo que sea obligatorio ir, o que todo el mundo pueda hacerlo. Lo que sí sé es que en mi caso, ha sido la mejor decisión que he podido tomar, y que tenía que haber tomado hace mucho, mucho tiempo.

He ganado en calidad individual, en crecimiento personal, en herramientas para gestionar mis emociones y momentos difíciles… y es un aprendizaje que me llevo para siempre.

Siempre existen los típicos tabús acerca de esto: “Los psicólogos sólo te robarán el dinero, te harán estar peor, sacarán problemas donde no los hay, ya no podrás vivir sin ello”

Y es cierto. Tan cierto cómo que hay gente POCO PROFESIONAL en cualquier sector, incluido este.

También hay “malos médicos”, “malos técnicos”, “malos empresarios”, “malos profesores”, “malos ingenieros” … etc. Es algo que se puede extrapolar a todos los ámbitos, no sólo a este gremio.

Mis padres se separaron cuando tenía 6 años y después de eso, he tenido que lidiar con muchas, muchas cosas, que no eran “las típicas” para una niña de mi edad. No sentía que nadie me entendiera o guiara cómo yo necesitaba. Me he sentido muy insegura y rara, en segundo plano, el bicho raro.

He “tragado” mucho, quizás demasiado. Tuve una pareja que me hundió por completo y cuando al fin desapareció de mi vida, dejó conmigo muchos traumas.

Aún así siempre he intentado “hacerme la fuerte” y tirar con todo. He intentado entenderme y gestionar mis sentimientos y emociones yo solita… no quería la ayuda de nadie externo, sentía que podía superarlo. Sentía que había muchas cosas en mí que tenían que ser de otra forma, pero con esfuerzo podría cambiarlas.

Pero ese día de “superar todo” nunca llegaba, y yo seguía tragando, tragando… intentando llegar a todo, intentando ayudar a todos, intentando agradar a todo el mundo para no sentirme menos: para sentirme querida y aceptada. Todo eso que en mi infancia y adolescencia no me he sentido en el ámbito de las amistades o el amor.

Y no pasa nada. Muchos de nosotros tenemos carencias que intentamos suplir de otras formas, de forma inconsciente. Yo no he sabido porqué actuaba así … hasta ahora.

Cómo ya sabéis, el año pasado exploté. Cuando todo en mi vida y en la de los que quiero estaba estable y sereno, yo estallé.

Al fin había llegado “mi momento”.

Justo escribo este texto mientras siento sensaciones parecidas a las de ese momento: palpitaciones, presión en el pecho, mareo, malestar en el estómago, sudores, irrealidad … sensaciones típicas cuando sufres ansiedad.

¿La diferencia? Ahora sé cómo controlar estas emociones y sensaciones, ya no me siento fuera de control. Ya no siento tanto miedo. Sé que no me va a ocurrir nada.

Cuando sufrí esta crisis de ansiedad tan fuerte, que paró mi vida por completo, visité a una primera psicóloga. Ella me dijo que había explotado precisamente por eso, porque todo a mi alrededor estaba bien, y era ahora cuando me había permitido hacerlo. También me etiquetó con un trastorno obsesivo compulsivo.

El resto de sesiones con ella empezaron a hacerme empeorar, me lo notaba, me daba mucha más ansiedad que me etiquetara así. Con esto quiero decir que el mundo de la terapia, cómo cualquier otro SERVICIO, es un prueba y error. No todos los terapeutas o psicólogos van a irte bien. No en todas las etapas de tu vida estarás preparado para hacerlo. No todas las terapias irán contigo. Se trata de encontrar la tuya y encontrar tu momento… y para ello tendrás que esforzarte, poner empeño.

Después de esta experiencia hice una búsqueda exhaustiva por toda Madrid  en esta web y al fin encontré a mí psicóloga. 

No sabes cómo, pero lo sabes. Bueno, sí, porque mejoras a pasos agigantados.

Mi psicóloga es especialista en Terapia Gestalt, mediante la cual tratas tus dificultades y bloqueos sin hablar apenas del problema/s principal/es por los que acudes. De hecho, yo no recuerdo ningún día en el que haya hablado de los síntomas o problemas que me ocasiona la ansiedad en mi día a día, que son bastantes.

“La terapia gestalt no es un conjunto de técnicas, sino la transmisión de una actitud, una forma de estar en la vida” Claudio Naranjo

La terapia Gestalt es una terapia que tiene como principal objetivo vivir el aquí y ahora. Además de ayudar al paciente a sobreponerse a síntomas y liberarse de los bloqueos, le proporciona las herramientas para un crecimiento personal pleno.

“Los momentos de crisis son momentos que nos ofrecen la oportunidad de crecer. Sin embargo, no siempre podemos solos. La angustia, el miedo, la duda… pueden impedirnos ver las posibles salidas a esa situación” Mi psicóloga

Sin embargo, aunque para mí esta terapia sea maravillosa, para otras personas puede no serlo tanto. Es cómo los tratamientos en medicina, no todo el mundo reacciona de la misma forma. Tú sabes si algo te está yendo bien o mal dependiendo de tus sensaciones y progresos. Si algo te hace mejorar y progresar, sin duda es beneficioso para ti.

Yo sé que todos estos meses de terapia me están ayudando tanto porque YA NO QUIERO CAMBIAR lo que soy. Porque después de tantos esfuerzos, lágrimas, frustración e inseguridad … me siento plena. Aún con mis dificultades, con mis traumas, con mis inseguridades y problemas.

“No necesitamos cambiar nada de nosotros, tan solo la forma en que nos miramos y miramos todo” Revista Mente Sana.

Espero que si tú que me lees, sientes que necesitas ayuda, te sientas un poquito menos raro por buscarla en una terapia.

 

 

¡Gracias por leer!

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4 comments

  1. No puedes describirlo mejor. Yo aun sigo en terapia , ahora en Pause hasta septiembre. Llevo año y medio, aun se que me queda obstáculos por delante que superar hay uno del que desafortunadamente no me puedo desprender pero si que lo tengo bastante controlado, pero mentalmente aun no soy todo lo fuerte que debería ser, todavía tengo que trabajar un miedo, las chicas!!! no ando obsesionado con ello pero a veces molesta un poquito!!.

    Espero poder seguir leyendo tu fantástico Blog durante muchísimos años!! Eres 100% naturalidad y 100% tu misma. Como diría Jezulin en dos palabras ” Im pezionante!!”.

    1. Iñigo, eres una persona tan especial … de verdad que tu apoyo lo valoro un montonazo. Ya sabes que cuento contigo para que inaugures la sección de mi blog de “Historias positivas de superación”, así que ve redactando la tuya y te ayudo en lo que necesites 🙂 !!!! sé que tengo pendiente tu mail, no se me olvida!!! ya sabes, cuando saque un ratito de tranquilidad te contesto !!!! no dudo que vas a superar todo lo que te propongas, porque eres UN LUCHADOR. Un abrazo enorme y de nuevo, mil gracias por tu incondicional apoyo siempre.

  2. Querida Sofía,
    Creo que ya van tres veces que me leo tu historia, y ante todo muchísimas gracias por compartirla con los demás.
    Yo llevo unos 5-6 meses desde que empecé con todo esto, y aunque en el fondo creo comprender lo que me pasa, parece que todavía no lo he aceptado del todo.
    Sigo dudando con el tema medicación, aunque tu caso es uno de los que me anima a dejarme ayudar por ella, ya que he visitado a uno de esos psiquiatras cercanos que como tú dices se tomó el tiempo para escucharme de verdad (aunque me costase explicarme en otro idioma y más cuando no sé ni lo que siento). Esta semana volveré a hablar con él, ahora tengo que sacar la confianza del fondo de este pozo donde estoy metida.
    Quien creo que no me está ayudando sin embargo es la psicóloga a la que hoy hará un mes que comencé a ver, que se centra en mis síntomas físicos (miles y cada vez más extraños), y quiere que los anote junto con mis pensamientos hacia ellos… Desde el principio recordé lo que tú comentaste que ni los habías mencionado con la tuya. La semana pasada se lo comenté y su respuesta fue que si no puedo dejar de pensar en mis síntomas no podemos pasar a analizar mi vida, pero yo no lo veo tan claro. Así que me voy a plantear muy seriamente si conseguirá ayudarme, puesto que lo cierto es que me encuentro mucho peor.

    Siento que mi comentario no sea tan alegre y motivador como otros.. De hecho ni me he presentado! Soy una chica que está en el extranjero terminando un año de prácticas, que al principio estaba encantada con su país lleno de bicicletas y tulipanes, pero que luego se dejó arrastrar por esas presiones para ser perfecta que tú mencionas, y que juntándolas con las preocupaciones por el futuro, ha dejado de disfrutar el momento maravilloso que debería estar pasando. Y esto no puede ser!
    Gracias de nuevo por abrirte al mundo mostrando lo bueno, las cosas geniales que haces, pero también por dejar ver que a veces “no es oro todo lo que reluce” como dirían nuestras abuelas.
    Un abrazo grande y a seguir luchando, tú ya lo habrás conseguido seguro! (cierto era algo que quería preguntar, como vas con este tema ahora con todo el tiempo que hace desde que dejaste la medicación, aunque seguro que estupendamente).

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